Allá por el noventa y siete
un pequeño príncipe nació.
Seguramente morenito, delgado
y poco llorón.
Su madre con mimo lo acunaba,
pués,era el ángel que tanto ansiaba.
El pequeño fue creciendo...
Con valores adquiridos,
muchos por su educación...
Otros por sí mismo aprendidos.
En la sencillez está la grandeza,
y en su corazón,la pureza.
Fuiste cruelmente despiadada
conmigo,me
hiciste sentir basura
irreciclable y despreciable.
Soy mi mayor enemiga gracias a ti.
Estarás orgullosa...
¿Era eso lo que querías?.
Me sumergiste en una ciénaga
de la que sigo sin poder salir
a pesar de todos mis intentos,es inútil...
Jamás me dejarás libre.
Todo tu odio,frustración
y dolor,lo acumulas en sacos invisibles.
Para expulsarlo contra los que un día
estuvieron en tu seno.
Triste,muy triste...
Y aquí estoy...cuidándote como juré
que jamás haría,soportando
torturas mentales día tras día.
Esta masacre me consume y creo
que perderé la partida,aunque...
Creo que antes de nacer,ya la tenía perdida.
Tantas contradicciones pasando por mi mente.En dos minutos, tomar
treinta y tres decisiones...Aún sin saber, si alguna será puesta en marcha
o quedarán en un baúl de lamentaciones.
El objetivo prioritario siempre es escapar.De cualquier forma,a cualquier
precio,sin retorno...
Pero...¿Cómo no pensar en lo que se deja atrás?.
No es fácil,ojalá lo fuera.Empezar el camino y no mirar atrás...
Remolinos de viento
quizás te lleven,
a sobrevolar
paisajes que
ya olvidaste.
Cuando con ojos
curiosos veías,
bosques
en matorrales.
Y pájaros
de color naranja
te cantaban,
y cerrabas tus ojos...
Imaginando tantas cosas...tantas.
Si no puedes
llegar a volar nunca,
cambia tu sensación.
Flota en aguas
cristalinas
mécete
con suavidad,
que te
sorprenda el destino
y te lleve
quizás,
hasta el mar.
Sonríes ante la gente...
A solas,es diferente.
Quiero alejarme....
De ti
de mi
de las nubes
del sol
del cauce del río
que arrastró nuestro amor.
Desaparecer...
Ser perpetuamente etérea
exhalar entre las flores
mi esencia de mil colores
sin que me puedan reconocer.
No volveré atrás...
Subiré una escalera infinita
que me lleve a caras conocidas
y me muestre por fin
la paz.
Yo creí que no existían los villanos postureros,pero casi sin notarlo
me topé con unos cientos.
Cuánta argucia desperdician para herir a quién no hieren,y es que son
tan ignorantes...Ya que a veces,para hacer algunas cosas,hay que ser
algo importante.
Quédate en tu cine mudo.
Con tu vida en blanco y negro.
No envidies lo que no tienes.
Si no te llamo,
¿a qué vienes?.