Entre tu boca
y mi boca
no pasa el
aire,ni
apenas luz,
tan solo
el hambre.
Con tu latido
y el mío,
acompasado,
suave vibrato
de melodias
se van forjando.
Entre tu piel
y mi piel,
se escriben
versos
en mil caricias.
En tu mirada
junto a la mía,
hay firmamentos
aún si es de día.
Tus grandes
manos,
junto a las
mías...
son el sostén,
de la esperanza
jamás perdida.
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