La chica que mece
las palabras con
su suave voz.
La que dice siempre
lo correcto para
calmar el control
descontrolado.
La de mirada
hecha ventanal.
Donde todos nos
podemos asomar
a la esperanza
que transmite.
Sutil en cada gesto
y movimiento.
Sanadora de corazones,
mientras termina
de curtir el suyo.
Laura es un ángel.
Y no lo sabe.
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