Te caíste tantas veces
que ya perdiste la cuenta,
incluso ya te preguntabas
si levantarse valía la pena.
De rodillas te quedabas
esperando algún motivo,
que te diera voluntad
de acabar con tu castigo.
Mil pedazos te hiciste,
por ahí queda alguno perdido...
Y el corazón agrietado
pide a gritos un remiendo,
unos parches de dulzura,
se cansó de estar sufriendo.
Ya no te importa la gente,
Lo que piensen...
Lo que digan...
Aprendiste que si te observan,
es porque no tienen vida.
Sigue tu camino firme
con quién quiera acompañarte,
tienes mucho que ofrecer,
si consiguen apreciarte.
Los que nunca te dejaron...
Buena elección hicieron
siempre estarás agradecida
De lo bien que respondieron.
No hay comentarios:
Publicar un comentario