Creo que nunca
tuve miedo.
Ni a la muerte
o a estar sola.
Es la vida
intermitente,
y te cambia
de hora
en hora.
De nada sirve
austarse,
de lo aun
no acontecido.
Mejor no
desesperarse,
y andar
pendientes
de un hilo.
Yo soy reina
de mi vida.
Única dueña
en mi mente.
Aunque el final
de mis dias,
lo decida
la muerte.
Fotografía cedida por:
Annabelle Mérida
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