martes, 14 de agosto de 2018

Usted no sabe
ni se imagina,
el revuelo que
provoca
su sonrisa.

Forjada a fuego
por esa herida
sin cicatrices
que sin 
embargo,
pausó 
la vida.

Usted no sabe
ni se imagina,
que en esos
ojos, puedo
sentirme,
beber 
su vida.

Imaginando
o igual soñando,
que tuve 
siempre
su compañía.

Usted no sabe
ni se imagina,
que sus 
palabras,
desprenden
vida.

Tiempos pasados
dejaron ruinas,
anticipándose
una agonía
de la merma
de su valía.

Usted no sabe
ni se imagina,
que si su piel
roza la mía,
me siento
en deuda
ya mientras 
viva.

Porque no sabe
ni se imagina,
que yo...
le he soñado
y esperado,
toda mi vida.








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