No quisiera
recordar el olvido
que en mi memoria
está a fuego marcado,
sin tratar de
encontrar lo perdido
que en la cercanía,
nos ha alejado.
De escuchar los silencios,
me agoto.
Ignorar lo evidente,
me mata.
Y al llorar sin paraguas
provoco,
que no sane el corazón
maltrecho
y roto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario