Ya no pudo resistirse
ni negarse
a la evidencia.
El corazón
bombeaba
desoyendo
a su cerebro,
que se negaba
a ceder
teniendo que
rogar clemencia.
Esperó
a tacón alzado...
Su destino
se acercaba,
susurrandola
al oído...
"Nena,sin
tí no soy nada".
En su mirada
se pierde,
y la mata
su sonrisa,
sin sus locuras,
no duerme
por sus caricias...
se muere.
No hay comentarios:
Publicar un comentario