Abrí los ojos fugazmente
para recordar como es el mundo.
Tras dos días durmiendo,
y a ratos, enloqueciendo.
Veo que no he perdido mucho...
Al menos lidero mi vida,
aunque esté en algún rincón
desorientada y escondida.
Ahora vuelvo al país de
los sueños, allí se está mejor...
No hay lágrimas ni penas,
no te llega allí el dolor.
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