Es mi mar lo que vislumbro
cuando todo se me ha roto.
A trozos...
Y yo aún no me acostumbro.
Es su sonido suave,
Mientras se mecen las olas
el que siempre me recuerda,
que jamás estaré sola.
Mil horas quisiera mirarte
y mil horas quisiera llorarte.
Pués mis lágrimas llegarán
a tí,y tú tendrás un poco
de mí.
No hay comentarios:
Publicar un comentario